Reseña histórica

Dado que la misión de la Guardia Civil desde su creación ha sido garantizar la seguridad y el orden, así como asegurar el cumplimiento de la ley, a lo largo de la historia se ha tenido que enfrentar a numerosos grupos que pretendían alcanzar sus objetivos mediante la violencia y el terror.

Si el comienzo de la segunda mitad del s. XIX se caracterizó por la lucha contra el bandolerismo, la centuria concluiría con el surgimiento del fenómeno del terrorismo de carácter anarquista. En 1881 el gobierno, ante el clamor popular, refuerza el despliegue de la Guardia Civil en Andalucía para hacer frente al anarquismo en la región evitando no sólo su consolidación, sino restableciendo la normalidad en la zona en 1883.

Más grave sería la ola de atentados que se produce entre 1890 y 1920, como consecuencia del giro dado por el movimiento anarquista hacia la estrategia denominada “propaganda por el hecho. Son atentados de etiología anarquista significativos en España en este periodo el atentado con bomba del Teatro del Liceo Barcelona (1893), bomba en la procesión del Corpus Christi (1896), asesinato de Cánovas del Castillo, Presidente del Consejo de Ministros (1897), atentado contra Alfonso XIII, Rey de España (1906), asesinato de José Canalejas, Presidente del Gobierno (1912) y atentado contra Eduardo Dato, Presidente del gobierno (1921) entre otros.

En el ámbito internacional la situación resultaba similar: atentado con bomba en la Cámara de Diputados de París (1893), asesinato del Presidente de la República Francesa Sadi Carnot, asesinato de la emperatriz Isabel de Austria (1898), asesinato del rey de Italia Humberto I (1900), asesinato del presidente de los EE.UU. McKinley (1901), atentado en Wall Street con 38 muertos y más de 400 heridos, etc… todos ellos dentro de la larga lista atribuida al terrorismo de carácter anarquista.

Desde los años veinte del pasado siglo empieza una etapa de gran agitación social en nuestro país, que culminaría en la II República y finalmente en la Guerra Civil española. Fue en 1959 cuando se funda ETA (Euskadi Ta Askatasuna), que pasa a la lucha armada en 1967, si bien su primera acción violenta se produce en 1961 con el intento de descarrilamiento de un tren. En lo que se denominó la estrategia de acción – represión – acción, la banda opta por la provocación al Estado ocasionando la reacción policial, actuando una y otra parte cada vez con mayor intensidad. La Guardia Civil se convierte en objetivo prioritario comenzando con ataques a instalaciones como el atentado con explosivos en el cuartel de Sondica y siguiendo poco después con el primer atentado mortal reivindicado cometido contra la persona del guardia civil José Pardines Arcay en 1968. El uso de la violencia para conseguir fondos en atracos y secuestros, el asesinato del inspector de policía Melitón Manzanas, el atentado contra el cuartel de Basauri y el asesinato de una pareja de guardias civiles en Galdácano, son muestra de la escalada en sus acciones que alcanzarían su punto más álgido el 20 de diciembre de 1973 con el asesinato del presidente del gobierno, Almirante Carrero Blanco, máximo responsable de las Instituciones del Estado. Hasta la fecha, y pese a los numerosos éxitos en la lucha contra ETA, el coste humano para la Benemérita se eleva a 210 guardias civiles asesinados. Desde el 20 de Octubre de 2011, ETA como resultado de la derrota policial, decreta el cese de sus "actividades armadas", y no se ha registrado ningún atentado. Mientras los terroristas quieren negociar con el Estado, lo único que se espera de ellos es que se disuelvan y entreguen las armas.

Otra de las organizaciones fundadas en este periodo, en concreto en 1968, son los Grupos de Resistencia Antifranquista Primero de Octubre (GRAPO). Son operativos desde 1975. El GRAPO era un grupo marxista – leninista – maoísta de extrema izquierda, que suponía el brazo armado del Partido Comunista de España (reconstituido), PCE(r). Su primera acción armada se remonta al 2 de agosto de 1975 en un atentado en el canódromo de Madrid contra dos miembros de la Guardia Civil, resultando muerto Casimiro Sánchez García y su compañero gravemente herido. A partir de entonces se generalizan los secuestros, atentados y atracos. Gran resonancia adquirirían los secuestros del Presidente del Consejo de Estado, D. Antonio María de Oriol y Urquijo; el de D. Emilio Villaescusa, el de Publio Cordón en 1995 que concluye en extrañas circunstancias, y un largo etcétera. Tras unas infructuosas negociaciones de desarme en 1996, la banda sobrevive agonizante entre acciones limitadas, una presión policial creciente y con cada vez menos apoyos sociales, lo que hace que sea totalmente reducida y deje de ser operativa en 2007.

Por otro lado, el Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico (FRAP), de orientación comunista, opta también a mediados de los sesenta por la lucha armada manteniéndose operativo de 1973 a 1978. Otros grupos terroristas de izquierda radical de carácter independentista como Terra Lliure, el Exército Guerrilheiro do Povo Galego Ceive o el Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario, participarían aunque brevemente, en la agitación social del momento.

También se registra en España el terrorismo “tardofranquista”; grupos de extrema derecha como la “Triple A”, Guerrilleros de Cristo Rey, el Batallón Vasco Español o los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), entre otros.

Los atentados en EE.UU. el 11 de septiembre de 2001, constituyeron un punto de inflexión en el que el terrorismo ‘yihadista’ internacional alcanza la capacidad de atacar en el propio centro de las democracias. Tras los atentados de Casablanca de 2003, el 11 de marzo de 2004 el atentado de Atocha (Madrid) con 191 muertos y 1858 heridos, supone el mayor acto terrorista de la historia en España.

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