Gestión estratégica

Introducción al Estudio del Mapa Estratégico de la Guardia Civil

 

¿Qué es el Mapa Estratégico de la Guardia Civil?

Hace más de diez años, la Guardia Civil empezó a introducir en sus procesos de planeamiento estratégico criterios cada vez más analíticos y racionales, adaptándose a lo que era habitual en las organizaciones de los años 90. En la actualidad, nuestra Institución, una vez más, persigue adaptarse al entorno de las organizaciones más innovadoras, para lo que decide abordar el reto de implantar un sistema que describa y comunique la Estrategia propia basándose en el denominado “Balanced Scorecard” (BSC) o Cuadro de Mando Integral (CMI).

No partimos de cero. Nuestra experiencia de años de planificación estratégica han facilitado la adopción de este modelo, el cual va a hacer más sencilla la identificación de los elementos esenciales de la misión de la Guardia Civil, el destacar sus fortalezas, identificar sus debilidades, y permitir que se descubran nuevos ámbitos de mejora.

Para comunicar la Estrategia a los miembros de la Guardia Civil, se elaboró el Mapa Estratégico, que ha sido actualizado en febrero de 2015, en el que se puede visualizar la estrategia global del Cuerpo, sus objetivos estratégicos y los vínculos y relaciones entre los mismos. El conocimiento y control de las relaciones que existen entre los objetivos, permitirán que alcanzando los objetivos del nivel inferior se coadyuve a la consecución de los objetivos del nivel superior, de tal forma que un conjunto de objetivos estratégicos relacionados entre si conforman lo que en el modelo se denominan las líneas estratégicas. 

De esta forma, mediante el Mapa Estratégico cada componente del Cuerpo podrá identificar cómo su trabajo contribuye a alcanzar alguno de los objetivos de la Institución y, de manera colabora en la consecución de los objetivos superiores.

¿En qué consiste el cuadro del mando intregral?

Durante los años 90, los profesores Robert S. Kaplan y David P. Norton desarrollaron un proyecto de investigación multiempresarial con la finalidad de investigar nuevos métodos de medir el rendimiento en las organizaciones.

Como consecuencia de este estudio, ambos profesores llegaron a la conclusión de que la mayoría de las empresas sólo tenían en cuenta los datos financieros y económicos que aportaban los sistemas de medición vigentes en aquel momento, mientras que, por el contrario, se desechaban los datos relacionados con los llamados “activos intangibles”, es decir, aquellos que no tenían una relación directa con el beneficio empresarial, fundamental los relacionados con la gestión del conocimiento y de los sistemas de información.

Este hecho llevó a ambos profesores a sugerir el empleo de indicadores que, además de medir los datos financieros, fuesen también capaces de medir esos activos intangibles. Por ello, al sistema tradicional de medición basado en la perspectiva financiera, se le añadieron otras tres perspectivas: la de los clientes, la de los procesos internos y la de aprendizaje y desarrollo. Con ello introdujeron el concepto de “equilibrio” en la estrategia empresarial y crearon el Cuadro de Mando Integral (CMI).

Más adelante comprobaron cómo los resultados de todas las nuevas perspectivas podían vincularse con la estrategia diseñada para alcanzar, con la participación de todas ellas, la misión asignada. De esta forma, el CMI evoluciona de ser un útil sistema de control y de medición de resultados a convertirse en un sistema de definición y gestión de la estrategia, que utiliza los resultados obtenidos en la medición de sus perspectivas para diseñar la estrategia, formular objetivos y cumplir su misión.

Dando un paso más, los profesores buscaron una herramienta que les permitiera describir la estrategia y las relaciones causa - efecto de los diversos objetivos de las cuatro perspectivas del CMI. De este modo surgió la posibilidad de disponer de una visión global gracias a los “Mapas estratégicos”.

En definitiva, el Cuadro de Mando Integral se puede definir como “un modelo de gestión que permite traducir la estrategia de la Organización en objetivos relacionados, que se visualizan en un mapa, los cuales, medidos a través de unos indicadores y ligados a unas metas, iniciativas y planes de acción, permiten alinear el comportamiento de las Unidades y de los miembros de la organización”

¿Cómo se refleja el CMI en la Guardia Civil?

En la Guardia Civil, como en muchas de las organizaciones del Sector Público, la perspectiva financiera carece de la importancia que se le concede en las empresas privadas, mientras que, por contra, cobra mucho más protagonismo el enfoque hacia el ciudadano, como demandante y receptor de nuestros servicios.

Este nuevo enfoque obliga a una redefinición en nuestro mapa de las cuatro perspectivas definidas en el CMI: en primer lugar, la perspectiva financiera cede su primacía a la perspectiva externa, que responde a la forma en que vamos a satisfacer las necesidades de nuestros ciudadanos y las de determinados grupos de interés (Administraciones Públicas, otros cuerpos de seguridad nacionales e internacionales, etc.), y que por ello es situada en la cúspide del mapa. Esta perspectiva da respuesta a la pregunta ¿Qué conjunto diferenciado de ventajas vamos a ofrecer a nuestros ciudadanos y grupos de interés?

Después encontramos la perspectiva de los procesos internos, que responde a la necesidad de enfocar las actividades internas de la Guardia Civil en aquellos procesos críticos para la consecución de los objetivos de ciudadanos y grupos de interés, es decir, para la consecución de los objetivos del nivel inmediatamente superior. Da respuesta a la pregunta ¿En qué procesos tenemos que ser excelentes para satisfacer las necesidades de nuestros clientes?

Por otro lado, la perspectiva sobre aprendizaje y desarrollo, la hemos transformado en nuestro mapa en la perspectiva de capital humano y organizativo, que integra todos los esfuerzos desarrollados en materia de recursos humanos y que nos permitirán poder conseguir los objetivos asociados a los procesos internos. Esta perspectiva da respuesta a la pregunta ¿En qué aspectos de los recursos humanos nos tenemos que centrar para cumplir los objetivos de la perspectiva de procesos internos?

Por último, en la base de nuestro Mapa Estratégico hemos colocado la perspectiva financiera, denominándola perspectiva del capital físico, y acogiendo en la misma los esfuerzos en recursos materiales y financieros que nos permitirán ser excelentes en los procesos internos clave. Da respuesta a la pregunta ¿En qué aspectos de los recursos materiales nos tenemos que centrar para cumplir los objetivos de la perspectiva de procesos internos?

¿Cómo nos va a beneficiar en nuestro trabajo diario?

Como se ha explicado anteriormente, el Mapa Estratégico de la Guardia Civil permite reflejar gráficamente la Estrategia global de la Guardia Civil a medio plazo, permitiendo además identificar fácilmente los objetivos estratégicos de la Institución y su interrelación, de tal manera que se pueda visualizar cómo la consecución de los objetivos de nivel inferior contribuye de manera directa a la consecución de los objetivos del nivel superior, y así sucesivamente hasta llegar a la cúspide de nuestro Mapa, orientado todo ello al cumplimiento de la Misión encomendada.

Este Mapa también permite visualizar cómo los recursos humanos y materiales, así como los procesos internos, se hallan alineados para el correcto cumplimiento de los objetivos estratégicos del nivel superior.

Esta alineación garantiza, y así debe ser percibido e interiorizado por todo miembro del Cuerpo, cómo cualquier actividad que éste desarrollo, por insignificante que pueda parecer, está contribuyendo a la consecución de alguno de los objetivos estratégicos del Mapa y, en consecuencia, al cumplimiento de los objetivos últimos de la Institución.