Responsabilidad Social Corporativa (RSC)

¿Qué es la Responsabilidad Social Corporativa?

La Comisión Europea ha definido la Responsabilidad Social Corporativa (en adelante RSC) como la integración voluntaria, por parte de empresas y organizaciones, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones y en las relaciones con sus interlocutores. La RSC integra normas y valores que la organización asume voluntariamente, pero una vez asumidos, pasan a tener fuerza reglamentaria interna.

El comportamiento socialmente responsable implica una mayor inversión en capital humano, en materia de riesgos laborales, suponiendo un importante esfuerzo en materia de transparencia y ética, y por tanto, una necesaria adaptación al nuevo sistema. Todo ello conforma la dimensión interna de la RSC.

Pero además, se observa una dimensión externa, la cual requiere de una gestión medioambiental y energética, una clara apuesta por la innovación y una mejora constante en las relaciones con la sociedad y con otros actores del sistema.

Por tanto, es posible concluir que la RSC repercute sobre los recursos humanos, sobre la seguridad y salud en el trabajo, el medioambiente, un compromiso con la transparencia y la ética social, la eficiencia y la preocupación medioambiental y sostenibilidad.

 

Repercusión de la Responsabilidad Social Corporativa

Y este sistema ¿qué importancia tiene para las empresas?, ¿cuál es su alcance en nuestro país?: actualmente, España se encuentra posicionada en el séptimo lugar del ranking mundial en lo que a inversiones en materia de RSC se refiere, y ello a pesar del difícil momento económico por el que se atraviesa; ello da una idea de la enorme importancia que supone para las empresas nacionales, que lo consideran una cuestión vital para alcanzar solidez y competitividad en el largo plazo en sus proyectos empresariales.

Se considera una forma de conducir los negocios de las empresas  que se caracteriza por tener en cuenta los impactos que todos los aspectos de sus actividades generan sobre sus clientes, empleados, accionistas, comunidades locales, medioambiente y sobre la sociedad en general. Ello implica el cumplimiento obligatorio de la legislación nacional e internacional en el  ámbito social, laboral, medioambiental y de derechos humanos, así como cualquier otra acción voluntaria que la empresa quiera emprender para mejorar la calidad de vida de sus empleados, las comunidades en las que opera y de la sociedad en su conjunto. Es un medio para que las empresas puedan beneficiarse a la vez que se beneficia a la sociedad.

De forma genérica, se considera que una empresa que adopta un sistema de Responsabilidad Social se encuentra comprometida con procesos y factores tales como la innovación, el ahorro, la marca, la planificación a largo plazo, el compromiso con los clientes-consumidores y un fuerte compromiso de los empleados.

Por todo ello, las empresas que implementan RSC son consideradas como empresas estables y fiables, aumentando su cuota de mercado y competitividad dentro del sector.

Muestra de la relevancia de esta materia es el hecho de que empresas fuertemente consolidadas en los mercados nacional y mundial publican anualmente sus memorias RSC, accesibles en Internet.

Pero además de la importancia para el sector privado, el 5 de marzo de 2011 se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Ley de Economía Sostenible, que incluye en su artículo 39 una referencia a la Responsabilidad Social de las Empresas. Además, en el artículo 34 se hace una referencia a la RSC, concretamente a que “las sociedades mercantiles estatales y las entidades públicas empresariales adscritas a la Administración General del Estado adaptarán sus planes estratégicos en un plazo máximo de un año a partir de la entrada en vigor de la ley”, de tal forma que contemplen la elaboración de memorias de sostenibilidad, la orientación de la gestión medioambiental hacia el EMAS (sistema de gestión medioambiental diseñado por la Unión Europea) y el favorecimiento de principios y prácticas de RSC.

 

¿ Qué implica la Responsabilidad Social Corporativa?

De acuerdo con lo expuesto hasta el momento, podría deducirse que la Responsabilidad Social Corporativa implicaría en el sector público la prueba del compromiso de un determinado actor público con la sostenibilidad de su entorno:

  • sería una prueba de transparencia y gobernanza pública
  • mostraría la contribución pública al empleo socialmente responsable
  • mostraría la contribución pública al consumo responsable
  • sería una prueba de inversión socialmente responsable

El sector público, como el privado, también tiene por delante todo un reto de normalización de la información, para una mejor rendición de cuentas a nivel de responsabilidad social corporativa. En todo caso, la RSC en un estado social y democrático de derecho como es el nuestro, no es sólo una cuestión “normativa” o “probatoria”, sino más bien “participativa” y “progresiva”, tal y como nos propone Mónica Melle, doctora en ciencias económicas y empresariales: “sobre la base de una Administración plenamente ciudadana, es probable que se requiera en la práctica de un procedimiento de maduración a través de diferentes etapas, en las que ir incorporando en su gestión los principios de responsabilidad social”.

Por tanto, parece lógico impulsar una Responsabilidad Social Pública que sirva de refuerzo y estímulo, que legitime las prácticas del sector público, que no se trate únicamente de un “lavado de imagen”, como muchos podrían deducir, sino más bien consista en emprender un proceso de rendición de cuentas que permitan una administración pública transparente y responsable en sus diferentes niveles de gestión.

Actualmente, tan solo el Ministerio de Defensa ha publicado su Memoria de Responsabilidad Social Corporativa; la primera de ellas hizo referencia al año 2009.

En el sector de la seguridad pública española, no es posible encontrar hasta el momento ninguna memoria divulgada en este ámbito.

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