Partido Popular & Partido Socialista Obrero Español
Acuerdo por las libertades y contra el
terrorismo
Firmado en Madrid el 12 de diciembre de 2000
El Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español,
decididos a reforzar su unidad para hacer plenamente efectivas las libertades
y acabar con el terrorismo, entienden que es su responsabilidad ante la
sociedad española adoptar el siguiente Acuerdo:
El retorno de ETA a la violencia terrorista, tras el
cese temporal anunciado en Septiembre de 1998, ha puesto dramáticamente
en evidencia la situación en el País Vasco. Con ello, ha
quedado también de manifiesto el fracaso de la estrategia promovida
por el PNV y por EA, que abandonaron el Pacto de Ajuria Enea para, de
acuerdo con ETA y EH, poner un precio político al abandono de la
violencia. Ese precio consistía en la imposición de la autodeterminación
para llegar a la independencia del País Vasco.
La estrategia de ETA no puede ser más evidente:
tratan de generalizar el miedo para conseguir que los ciudadanos y las
instituciones desistan de sus principios, ideas y derechos y así
alcanzar sus objetivos que, por minoritarios, excluyentes y xenófobos,
no lograrían abrirse camino jamás con las reglas de la democracia.
El abandono definitivo, mediante ruptura formal, del
Pacto de Estella y de los organismos creados por éste, por parte
de ambos partidos, PNV y EA, constituye una condición evidente
y necesaria para la reincorporación de estas fuerzas políticas
al marco de unidad de los partidos democráticos para combatir el
terrorismo. La recuperación plena de esa unidad para luchar contra
el terrorismo debe llevarse a cabo en torno a la Constitución y
el Estatuto de Guernica, espacio de encuentro de la gran mayoría
de los ciudadanos vascos.
Asimismo, la ruptura del Pacto de Estella y el abandono
de sus organismos constituye, para el Partido Popular y el Partido Socialista,
un requisito imprescindible para alcanzar cualquier acuerdo político
o pacto institucional con el Partido Nacionalista Vasco y Eusko Alkartasuna.
Desde el acuerdo en el diagnóstico y en las consecuencias
políticas que del mismo se derivan, el Partido Popular y el Partido
Socialista Obrero Español queremos hacer explícita, ante
el pueblo español, nuestra firme resolución de derrotar
la estrategia terrorista, utilizando para ello todos los medios que el
Estado de Derecho pone a nuestra disposición.
Queremos, también, reforzar nuestra unidad para
defender el derecho de los vascos, el de todos los españoles, a
vivir en paz y en libertad en cualquier lugar de nuestro país.
A C U E R D O
1. El terrorismo es un problema de Estado. Al Gobierno
de España corresponde dirigir la lucha antiterrorista, pero combatir
el terrorismo es una tarea que corresponde a todos los partidos políticos
democráticos, estén en el Gobierno o en la oposición.
Manifestamos nuestra voluntad de eliminar del ámbito de la legítima
confrontación política o electoral entre nuestros dos partidos
las políticas para acabar con el terrorismo.
2. La violencia es moralmente aborrecible y radicalmente
incompatible con el ejercicio de la acción política democrática.
Quienes la practican, quienes atentan contra la vida de aquellos que no
piensan como ellos sólo merecen la condena y el desprecio de los
partidos políticos democráticos y del conjunto de la sociedad.
No existe ningún objetivo político que pueda reclamarse
legítimamente en democracia mediante coacciones o asesinatos. El
único déficit democrático que sufre la sociedad vasca,
el verdadero conflicto, es que aquellos que no creen en la democracia
ejercen la violencia terrorista para imponer sus objetivos a la mayoría.
Por ello, el PP y el PSOE nos comprometemos a trabajar para que desaparezca
cualquier intento de legitimación política directa o indirecta,
de la violencia. Por eso, también, afirmamos públicamente
que de la violencia terrorista no se extraerá, en ningún
caso, ventaja o rédito político alguno.
3. Durante más de dos décadas de democracia,
el pueblo vasco ha desarrollado su capacidad de autogobierno en el marco
de la Constitución y del Estatuto de Guernica. Ese marco ha permitido
la expresión política, cultural y social de la pluralidad
que alberga la sociedad vasca. Cualquier discrepancia política
existente entre vascos puede y debe plantearse en ese marco institucional.
Cualquier proyecto político, incluso aquellos que pretenden revisar
el propio marco institucional, debe respetar las reglas y los procedimientos
en él establecidos. El diálogo propio de una sociedad democrática
debe producirse entre los representantes legítimos de los ciudadanos,
en el marco y con las reglas previstas en nuestra Constitución
y Estatuto y, desde luego, sin la presión de la violencia. La paz,
la convivencia libre y el respeto a los derechos humanos son valores no
negociables.
4. La defensa de los derechos humanos y de las libertades
públicas corresponde, en primer lugar al conjunto de las Fuerzas
y Cuerpos de Seguridad del Estado: Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía
y, en su ámbito, la Ertzaintza. De su capacidad y eficacia depende
que se erradique en el País Vasco y en el resto de España
la violencia, las amenazas y los chantajes de los terroristas y de quienes
los sostienen. Por ello, reiteramos nuestra confianza en su trabajo y
apoyaremos su dotación adecuada de medios humanos y materiales
para desarrollar la labor que tienen encomendada. Es una confianza, un
apoyo y un compromiso que queremos hacer extensivo a Jueces y Fiscales,
a todos los que trabajan al servicio de la Justicia para asegurar nuestra
convivencia libre y pacífica.
5. Los delitos de las organizaciones terroristas son
particularmente graves y reprobables porque pretenden subvertir el orden
democrático y extender el temor entre todos los ciudadanos. Nuestro
sistema penal ofrece una respuesta jurídica adecuada para reprimir
esos delitos. No obstante, si nuevas formas delictivas o actitudes y comportamientos
que constituyeran objetivamente colaboración o incitación
al terrorismo exigiesen reformas legales, nos comprometemos a impulsarlas
en el marco del mutuo acuerdo.
La política penitenciaria forma parte de la estrategia
de persecución contra las bandas terroristas y, por tanto, se sitúa
en el marco de acuerdo entre ambos partidos y con el Gobierno. Dentro
de nuestro ordenamiento jurídico, la legislación penitenciaria
ha de aplicarse asegurando el más completo y severo castigo a los
condenados por actos terroristas. La política penitenciaria contemplará
las formas de reinserción de aquellos que abandonen la organización
terrorista y muestren actitudes inequívocas de arrepentimiento
y voluntad de resocialización tal y como establece nuestra Constitución.
6. La experiencia de las actuaciones policiales ha puesto
de manifiesto reiteradamente la importancia que tiene la cooperación
internacional para la lucha antiterrorista. Los partidos firmantes del
presente Acuerdo nos comprometemos a trabajar para reforzar nuevas iniciativas
de cooperación, singularmente con Francia y en el marco de la Unión
Europea. A tal efecto, ambos partidos creemos necesario mantener una actividad
informativa permanente, a escala internacional, en el ámbito de
las instituciones y de las organizaciones políticas y ciudadanas.
7. Las víctimas del terrorismo constituyen nuestra
principal preocupación. Son ellas quienes más directamente
han sufrido las consecuencias del fanatismo y de la intolerancia. Sabemos
que la democracia nunca podrá devolverles lo que han perdido, pero
estamos dispuestos a que reciban el reconocimiento y la atención
de la sociedad española. La Ley de Solidaridad con las Víctimas
del Terrorismo ha sido una expresión unánime y cualificada
de su reconocimiento moral y material. Pero nuestras obligaciones no han
terminado.
Debemos esforzarnos por preservar su memoria, por establecer
un sistema de atención cotidiana y permanente. Su colaboración
con la sociedad española en la batalla contra el terrorismo sigue
siendo necesaria ya que nadie mejor que las víctimas para defender
los valores de convivencia y respeto mutuo que quieren destruir aquellos
que les han infligido tal sufrimiento.
Para promover esa colaboración, ambos partidos
nos comprometemos a impulsar, junto con las asociaciones de víctimas,
la creación de una Fundación en la que estén representadas
dichas asociaciones que coordinará sus actividades con las fundaciones
ya existentes.
8. Pero la definitiva erradicación de la violencia
terrorista en España no es una tarea exclusiva de los partidos
políticos democráticos. Exige el compromiso activo de todos,
instituciones, gobiernos y ciudadanos en la afirmación constante
de los valores cívicos y democráticos. PP y PSOE reafirman
su determinación de impulsar y apoyar la movilización de
los ciudadanos en contra de la violencia terrorista y en repudio de los
asesinos. Ambos partidos expresan su apoyo a los medios de comunicación
y a los profesionales que en ellos trabajan y subrayan la importancia
de su función para transmitir los valores que garantizan la convivencia
entre los españoles y que aparecen recogidos en nuestra Constitución.
La libertad de expresión y el pluralismo informativo
constituyen un patrimonio democrático esencial frente a la coacción,
la amenaza y la imposición del silencio buscada por los asesinos
y sus cómplices. En este Acuerdo, queremos dirigir un llamamiento
especialmente a los jóvenes. Son ellos los que deben protagonizar,
de una forma singular, la rebelión contra la violencia. Es a ellos
a quienes corresponde principalmente extender la ética de los valores
democráticos y de la convivencia. ETA debe perder toda esperanza.
Y esa esperanza la perderá con la respuesta firme unida y democrática
de los ciudadanos vascos y del conjunto de los españoles a cada
una de sus vilezas.
Nuestro compromiso es poner en España y singularmente
en el País Vasco, toda nuestra energía de partidos democráticos
para conseguir un gran impulso cívico al servicio de la salvaguarda
de las libertades y de los derechos de todos los ciudadanos. Este no es
un compromiso coyuntural. Queremos dar a nuestro acuerdo eficacia de presente
y proyección en el futuro. Para ello trabajaremos conjuntamente
para que los valores y principios plasmados en este acuerdo alcancen el
máximo apoyo social y de las instituciones, en las que ambos partidos
nos comprometemos a defenderlos.
9. El objetivo de este acuerdo, impulsar conjuntamente
las libertades y la política contra el terrorismo, exige una colaboración
permanente entre el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español,
que implica el intercambio de información, la actuación
concertada en los ámbitos recogidos en el presente Acuerdo -reformas
legislativas, política penitenciaria, cooperación internacional,
movilización ciudadana e instituciones- y la búsqueda de
posiciones conjuntas ante todos los acontecimientos que afecten a la política
antiterrorista. A tal fin, se creará una comisión de seguimiento
que se reunirá periódicamente y en la que se integrarán
representantes de ambas fuerzas políticas y, con el acuerdo del
Gobierno, representantes de éste.
10. Con la firma del presente acuerdo PP y PSOE queremos
ratificar públicamente nuestro compromiso firme de trabajo en común,
para la defensa del derecho a la vida y a la libertad de todos los ciudadanos
españoles. Ambas formaciones políticas coincidimos en los
principios que deben inspirar la lucha antiterrorista y, en los términos
aquí recogidos, en la política que debe desarrollarse.
Queremos, finalmente, convocar a las demás fuerzas
democráticas a compartir estos principios y esta política,
convencidos como estamos de que son un cauce adecuado para expresar su
voluntad de colaboración en el objetivo de erradicar la lacra del
terrorismo.
En Madrid, a ocho de diciembre de 2000
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