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16/05/20

La Guardia Civil desarticula una organización que introducía grandes cantidades de hachís en Andalucía e incauta de más de 2.000 plantas de marihuana en Murcia

La organización que introducía el hachís en las costas de Andalucía, utilizaba el método conocido como FONDEO y se le ha incautado más de una tonelada de hachís

En Murcia, los cuatro miembros de un clan familiar han sido detenidos, como presuntos autores de los delitos de cultivo, elaboración y tráfico de droga, defraudación de fluido eléctrico y de pertenencia a organización criminal

La Guardia Civil desarticula una organización que introducía grandes cantidades de hachís en Andalucía e incauta de más de 2.000 plantas de marihuana en Murcia

La Guardia Civil,  en el marco de la Operación Comienzo ha desmantelado una organización criminal dedicada a introducir grandes cantidades de hachís en las costas de Andalucía poniendo a disposición de la Autoridad Judicial a sus 35 componentes. En otra operación en Murcia, los cuatro miembros de un clan familiar han sido detenidos como presuntos autores de los delitos de cultivo, elaboración y tráfico de droga, defraudación de fluido eléctrico y de pertenencia a organización criminal. Se han incautado más de 2.000 plantas de cannabis sativa, cerca de dos kilos cogollos de marihuana, un arma larga y dinero, en dos chalets con conexión ilegal a la red eléctrica.

 
 

Operación Comienzo

 
En diciembre de 2018 un guardia civil de descanso, cuando circulaba en su coche, observó un todo terreno que por sus características resultaba sospechoso de utilizarse para cargar fardos de hachís. De hecho contactó con la Central Operativa de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz, y pudo confirmar que el vehículo ha sido robado. Este guardia civil realiza entonces un seguimiento al mismo y otro vehículo, de los que usan de seguridad las organizaciones dedicadas al narcotráfico, y se interpone entre ambos. El todo terreno consiguió huir pero fue identificado el conductor del vehículo de seguridad. 
 
Este hecho, junto con otros, llevó en marzo de 2019 a iniciar una investigación, ante las sospechas que una organización criminal ubicada en la Comarca de La Janda estuviera introduciendo hachís en embarcaciones de recreo. Después de meses de investigación y de varios alijos intervenidos, los guardias civiles constataron que la organización utilizaría embarcaciones semirrígidas que cruzarían el Estrecho con el cargamento de hachís y lo fondearían en aguas internacionales, pero cerca de la costa gaditana. Una vez fondeado, la organización se desplazaría en una embarcación recreativa al punto exacto proporcionado por la organización marroquí y lo llevarían al puerto pesquero desde donde salió la embarcación recreativa para desde allí en vehículo llevarlo a la guardería. 
 
También los investigadores conocieron como usaban diferentes embarcaciones a nombres de terceros sin antecedentes por narcotráfico, para eludir la investigación policial si era aprehendida la embarcación. 
 
Por otro lado, aunque ellos preferían introducir la droga por el puerto, en caso de verse sorprendidos por la Guardia Civil fondeaban rápidamente el hachís en el mar y una vez pasado el peligro, lo recogían del mar y lo trasladaban a la costa.
 
En tierra tenían vehículos sustraídos todo-terrenos y motos quad, que usaban para transportar la mercancía de la costa a la guardería. De hecho durante la investigación la Guardia Civil realiza tres incautaciones de hachís a la organización.
 
En la primera de las intervenciones, la organización cambió el lugar del alijo del Puerto de Barbate a otro, por encontrarse la Guardia Civil realizando en el citado Puerto una actividad humanitaria con inmigrantes, pero abortan al encontrarse cerca la patrullera del Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil de Cádiz. Finalmente realizaron un fondeado en una zona de acantilados prácticamente inaccesible desde tierra donde fueron aprehendidos por los agentes 320 kilogramos de hachís.
 
En la segunda intervención los guardias civiles averiguaron que la organización preparaba otra salida con otra embarcación recreativa hacia aguas internacionales, pero tras abordarla, no encontraron fardos en la misma. No obstante, posteriormente se descubrió una boya sospechosa muy cerca del lugar, de la que colgaban 19 fardos de hachís.
 
La última intervención se produce en una embarcación recreativa en aguas cercanas a Barbate y en la que se aprehenden 340 kilogramos de hachís y se detiene a los dos tripulantes.
 
Una vez conocido el modus operandi de la organización y el rol que tienen los miembros de la misma, se realiza la fase de explotación de la Operación. Los investigadores de la Guardia civil solicitan 18 entradas, 14 de ellas en Barbate, y se movilizan más de 200 guardias civiles de diferentes especialidades. Se logra desmantelar por completo la organización y se pone a disposición judicial a sus 35 componentes por delitos Contra la Salud Pública, Contra el Patrimonio, y Pertenencia a Organización Criminal.
 
Además, se intervienen en total 1260 kilogramos de hachís, 7 embarcaciones, se recuperan 8 vehículos sustraídos, se aprehenden 6 vehículos comprados con los beneficios obtenidos con el narcotráfico, material electrónico e informático y 20.000 euros en efectivo.
 

Operación Antmarmo

 
La Guardia Civil de Murcia ha desarrollado una investigación que se ha saldado con la desarticulación de una organización criminal, integrada por cuatro miembros de una misma familia que, presuntamente, se dedicaba al cultivo de plantas de cannabis sativa que producían en un invernadero oculto en una vivienda de campo de El Romeral-Molina de Segura, donde han sido incautadas 1.316 plantas de cannabis sativa, un arma larga, dinero y numerosos útiles destinados a su cultivo. En una segunda vivienda, ubicada a escasos metros de la primera, se ha desmantelado otro invernadero indoor con 702 plantas de cannabis sativa, donde también se han aprehendido cerca de dos kilos de cogollos de marihuana listos para su distribución. Esta segunda fase de la investigación continúa abierta a la espera de identificar a las personas relacionadas con esta plantación. 
 
La operación se inició el pasado mes de febrero, cuando la Guardia Civil advirtió un fuerte olor característico a marihuana y una posible conexión ilegal a la red eléctrica en una vivienda de campo de El Romeral, término municipal de Molina de Segura. Se establecieron numerosos operativos de vigilancia, lo que permitió averiguar las personas y vehículos que frecuentaban la vivienda, algunas de las cuales contaban con antecedentes por delitos contra la salud pública por tráfico de droga. 
 
La primera línea de investigación dio sus frutos después de comprobar que el consumo eléctrico diario superaba hasta en ocho veces al consumo medio de una familia de cuatro personas, lo que hacía presagiar la existencia de una plantación interior de marihuana de cierta envergadura. En un amplio dispositivo policial, la Guardia Civil llevó a cabo la entrada y el registro del chalet donde localiza un invernadero con más de 1.300 plantas de cannabis sativa. 
 
El complejo sistema destinado al cultivo ‘indoor’ de marihuana contaba con aparatos de aire acondicionado, lámparas caloríficas de alta intensidad y rendimiento, así como con sistemas de riego controlado por temporizadores, todos ellos de última generación, que podía permitir cosechas trimestrales de forma ininterrumpida, lo que supone una producción anual de alrededor de 5.000 plantas. El registro culminó con la detención de cuatro personas –tres varones y una mujer, españoles, con edades comprendidas entre los 30 y los 65 años; y pertenecientes a un mismo grupo familiar– como presuntas autoras de los delitos de cultivo, elaboración y tráfico de droga, defraudación de fluido eléctrico y de pertenencia a organización criminal.
 
La organización ahora desmantelada mantenía la vivienda vigilada tanto de forma presencial –con la estancia de alguno de sus miembros en su interior– como con la instalación de un sistema de vídeo-vigilancia remoto, formado por seis cámaras ubicadas en la fachada del edificio, que retransmitían imágenes a tiempo real de los alrededores del inmueble. Este sistema permitía alertar de la presencia policial en la zona, así como de tentativas de ‘vuelco’ de droga por bandas rivales. 
 
Esta primera fase de la operación permitió detectar una segunda vivienda, a escasos metros de la primera, donde se sospechaba que también podrían estar produciéndose grandes cantidades de plantas de marihuana. Al día siguiente, en otro dispositivo policial, la Guardia Civil llevó a cabo la entrada y el registro de este inmueble, donde halló una nueva plantación de cannabis sativa. El sótano de la vivienda había sido adaptado para el cultivo de las plantas mediante la creación de habitáculos de panel y aislante, focos de gran potencia, aparatos de aire acondicionado y humidificadores. En el mismo sótano existían zonas de secadero, maquinaria para separar los cogollos de las plantas y bolsas para su envasado al vacío. 
 
La investigación sigue abierta a la espera de identificar y detener a las personas vinculadas con esta segunda plantación. Hasta este momento, la operación ‘Antmarmo’, se ha saldado con la desarticulación de dos invernaderos de marihuana, establecidos en dos chalets, incautando más de 2.000 plantas de cannabis sativa, cerca de dos kilos de cogollos de marihuana, un arma larga, dinero y los útiles necesarios para su cultivo interior. 
 
Los cuatro detenidos, la droga aprehendida, los efectos incautados y las diligencias instruidas han sido puestos a disposición del Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción número 6 de Molina de Segura (Murcia).
 

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